
Martes soleado, mucho calor, y mucho mas cansancio… El fin de semana hice 2500 kilometros para visitar el jardin de la republica… Si, estuve en Tucuman… Solo para ver a RACING… Viaje largo, muchas horas de ida… Al llegar, fuimos a comprar las entradas y a retirar las acreditaciones de prensa (menos mal que lo vi ahi, los que fueron a la popu no vieron casi nada y se cagaron de calor)… La entrada a la cancha fue un poco rara… Nos acompaño la policia, que nos trato inusualmente bien… Un par que fuimos a prensa, los unicos bien vestidos, estuvimos charlando con ellos acerca del operativo… Nos trataron como si fueramos dirigentes, solo queriamos entrar y salir vivos todos de ahi… Nos hicieron caminar como 10 cuadras… Entre toda la gente de ellos… Lleno de bares y casas con camisetas de ellos por todos lados… Incluso pasamos por al lado de la barra, no nos dieron bola (por suerte)… Los pibes entraron con las cosas fajadas (si ibas con un bolsito estabas muy regalado)… La entrada era una puerta sobre la cual estaban ellos asomando la cabeza y estabamos a tiro… Entre como 1 hora antes, hasta me di la vacuna contra la rubeola porque soy macho (?)… Vi el partido rodeado de todos lo plateistas tucumanos, no pude gritar lo goles ni el penal atajado… Pero para mis adentros pensaba “ustedes canten y nosotros le rompemos el ort*”… La voz del estadio informo que nos teniamos que ir 5 minutos antes… Cuando faltaban 10, con la otra persona que estabamos en prensa nos fuimos a la popular a buscar a la gente y tratar de que no se arme quilombo… Los tucumanos se pusieron medio violentos e intentaron tirar abajo la reja que nos dividia, tiraron un par de piedras y escupidas (por suerte las esquive)… Hasta que la barra de RACING se planto y los apuro un poco, se comieron los mocos y se quedaron tranquilos… Claro que de ellos eran solo gente, la barra de ellos estaba del otro lado, pero igual eran un monton… Por las dudas no solte la pua ni el gas en ningun momento… Cuando vi salir a mi gente, armamos la seguridad y nos fuimos… Llegamos a los micros y empezamos a pegar la vuelta… La policia nos saludo y nos trato de 10 (algo bastante raro, sabian que si hacian lio se les pudria en serio)… Mucho calor pero mas tranqui, y mas sabiendo que habia ganado RACING… El mejor viaje en mucho tiempo… Eramos los de siempre que vamos a todos lados en serio, aunque otros se quieran arrogar ese derecho… Eramos unos cuantos y le pusimos garra… El resto no importaba…







Todo empezó el miercoles por la tarde. Tengo que ir a comprar unos libros para el estudio y en el mismo edifico está el escribano con el que trabajo normalmente. Pienso: “compro los libros (total ya estaban encargados, solo era pagarlos y retirarlos), paso por lo del escribano y después me voy al dentista”. LLego al lugar donde compro los libro, los buscamos, charlamos acerca de la financiación y que bonificación me pueden dar. La persona que atendía (una cuarentona larga que llevaba su edad muy dignamente), no sabía manejar bien el posnet (el aparato para pasar la tarjeta), así que me terminé autocobrando los libros, si, hice toda la transacción yo. Tras ello nos quedamos charlando durante un rato largo, en el cual obviamente le ofrecí mis servicios como abogado de la matrícula para un par de cuestiones que necesitaba. A posteriori de que ella agendase mis datos, y sin tiempo de pasar por lo del escribano, huí raudamente hacia el dentista. Me debían extraer una muela, me tuve que sacar una placa, tras lo cual me fui al consultario. Llegué 30 minutos antes de mi turno, a pesar de lo cual me atendieron casi en seguida (que al pedo estaría el odontólogo). Tras 40 minutos de ardua labor (anestesia, arrancar la muela y coser), ya estaba pronto para dejar el centro odontológico con una pequeña compresa en el lugar de mi muela, los libros (que eran muchos y pesaban) y la necesidad de buscar una farmacia para comprar medicamentos. Paso por el estudio, dejo los libros y me voy a una sucursal de una gran cadena de “farmacias de la ciudad” que queda sobre Av. Córdoba. Me tenía que comprar un antibiótico, un antiflamatorio sublingual y un antinflamatorio vía intramuscular (me tenían que pinchar la cola). Me dicen que tienen todo menos quien aplique la intramuscular, averiguan y en otra sucursal de la misma cadena tienen todo y quien aplique. Camino las 5 cuadras que me separan del lugar y llego a la bendita farmacia. Parece que hubo una confusión al momento de averiguar, no tenían el antiflamatorio intramuscular pero me dicen que en otra sucursal tienen todo y quien aplique. Tiro la compresa que tenía por muela y camino las 5 cuadras que me separan del lugar mientras siento como la anestesia deja de hacer efecto y el dolor viene a mi. Llego al lugar, tienen todo y quien aplica. Pago las cosas y me voy. Aviso a mi casa que esta todo bien y que estoy en la calle. Compro un helado (una de las pocas cosas que me dejó comer el odontólogo) en un mc y comienzo a caminar por la Av. Santa Fe. Pensé: “ya que voy a estar medio dopado prefiero estar en lugares donde haya gente y no solo por si me pasa algo”. Camino una cuadra y me para la policía. Me la ví venir, ya me había pasado. “Disculpá, tenés documentos?”. Perdí, me agarraron de testigo de la detención de dos chicos que supuestamente estaban en actitud sospechosa y un paso de “poner un negocio” (textuales palabras del personal de la comisaría 17, es malo poner un negocio? y toda la gente que ya lo tiene porque ya lo puso que onda?”. Les estaban imputando solo resistencia a la autoridad, los ví demasiados tranquilos como para haber resistido en algún momento. Solo perdí 5 minutos, llegué hasta Av. Callao y desandé mis pasos con rumbo a Maipú y Córdoba. Antes de llegar ingreso a un super para comprar un talco (si, lo necesitaba). Cuando voy a pagar me no encuentro el vuelto del helado que compré en la casa de comidas rápidas. Lo busco por todos lados y o termino encontrando en el elástico de la cintura del buzo que tenía puesto, no lo perdí de casualidad. Eran 7 pesos, no era mucho, pero mejor haberlos recuperado. Paso por una heladería en serio, me compro un helado en serio, y un cliente me llama al celular y me habla durante 15 minutos. No podía comer el helado. Después fue bastante tranqui. Ahora me voy al oculista. Mi día de hoy tampoco fui tranquilo.