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RECORDANDO EL MAL MOMENTO, ATRINCHERADO EN TU HABITACIÓN

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Hoy hace 26 años, quien escribe, se preparaba para los festejos de su primer año de vida en la sede del Club NACIONAL de Football (si, soy hincha de NACIONAL y de RACING, una de las tantas contradicciones del Uruguay como la cárcel que queda en la ciudad llamada Libertad(?)) en mi Montevideo natal. Poco y nada entendía de la vida, ahora no entiendo mucho más. No tengo recuerdos de ese momento, solo la reconstrucción de los hechos realizada por mi padre tiempo después. Hacía 2 días el pueblo argentino había marchado a plaza de mayo a pedir la salida del gobierno militar (igual que ahora, no?); y el poder de turno los reprimió salvajemente echándolos de la plaza (si alguien lo compara con lo que hizo D’Elia estamos al horno). Y en este día, una multitud marchó a plaza de mayo para festejar(?) y felicitar(?) a un viejo militar con problemas con la bebida por su acertada(?) decisión de invadir las ISLAS MALVINAS (después el contradictorio es uno). Mi viejo, con su capacidad intelectual a pleno y emanando palabras que quedarían para la posteridad, lanzó un “Los argentinos están locos, como le van a declarar la guerra a Inglaterra?”. Palabras que a la luz de los acontecimientos posteriores fueron sabias y más ubicadas que el triunfalismo reinante de este lado del Plata (la opinión reinante en el Uruguay era acorde a lo dicho por mi padre, lo cual no quitó que colaborara con la Argentina con los limitados recursos militares existentes en tierras charrúas). Lo cierto es que un grupo de militares argentinos desembarcó en las islas y tomó prisioneros a los pocos militares ingleses allí apostados. Ello dió puntapié a una de las tantas páginas trágicas, negras y absurdas de este país. Hoy se cumplen 26 años del comienzo de la GUERRA DE MALVINAS; un plan macabro elaborado por mentes inundadas de whisky, y que se extendió hasta el 10 de junio de ese años debido al coraje y el amor propio de un grupo de chicos de entre 18 y 20 años quienes, sin instrucción debida, sin armamento adecuado, sin vestimenta acorde, sin comida, sin agua y sin idea demasiado clara de que estaban haciendo allí, dieron todo. Se han realizado muchos documentales, películas, especiales de tv y se ha escrito mucho sobre el tema; y debería escribirse mucho más. Sobre los datos históricos poco puedo aportar sobre lo que ya han aportado los sobrevivientes. Solo puedo hablar de mis sensaciones. Cuando tenía 15 años comencé a viajar seguido en tren desde Luján hacia Capital. Allí observé en reiteradas ocasiones a diferentes grupos de 2 o 3 ex - combatientes que mendigaban en las distintas formaciones. Eso me llevó a investigar sobre el tema creando en mí una sensibilidad especial. Habiendo sido una realidad tan lejana para mí, a partir de mis 19 años la empecé a sentir muy propia (a pesar de haber estado en otro país en ese momento y no tener relación directa y cercana con ningún ex - combatiente). Hoy no puedo pensar en MALVINAS sin que se me haga un nudo en la garganta y se me llenen los ojos de lágrimas. Sigue siendo una herida abierta que dificilmene se pueda cerrar alguna vez. Más allá del derecho sobre las islas, la deuda existente con los ex - combatientes y sus familias jamás va a poder ser saldada.

~ por SANDMAN en Abril 2, 2008.

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