NUNCA ES TRISTE LA VERDAD, LO QUE NO TIENE ES REMEDIO
Siempre fui una especia de comprador compulsivo. En realidad lo que me ocurre es que soy ansioso, impaciente y me aburro fácil. Quiero algo, lo quiero ya. Lo tengo ya, ya me aburrí. Me aburrí y quiero otra cosa, y así se va conformando el círculo vicioso(?). El gran problema de envejecer, o la parte más divertida, es que los juguetes son cada vez más lindos, más sofisticados y más caros. En eso días particularmente me estoy dando un par de gustos en relación a eso. Compras superfluas que para mí resultan vitalesy demás. Calculo que tiene que ver con el ritmo de vida que llevo. Mi trabajo no es precisamente una fuente inagotable de satisfacciones personales todo el tiempo. De alguna manera necesito darle a mi cuerpo y a mi mente pequeñas satisfacciones por lo mal que se la hago pasar (?). Por épocas me dá por distintos métodos. Por momentos elijo el alcohol como el veneno que me saca de la realidad, me evade y me evita pensar lo que me pasa. El efecto pasa, la resaca y los demás efectos colaterales quedan, como la preocupación de mi madre de que definitivamente me convierta en un alcohólico. Por otros momentos ciertas hierbas me ayudan a no entender nada de nada y a vivir en una especie de mundo de fantasía. El efecto se va, los riesgos de la policía se ponga pesada son altos, la realidad vuelve, y mi madre pensando que camino en la cornisa de convertirme en un falopero (algún día voy a contar acerca de mi relación con mi madre en cuanto a las drogas). En otros momentos canalizo a través de la comida. Como porquería en grandes cantidades, enveneno el cuerpo con cuanto sandwich de milanesa y superpancho se me cruce por la vida. Se me genera una enzima en el cerebro que libera placer por pequeños momentos. El efecto se, los kilos demás, la gastritis, los problemas intestinales y el hipo se quedan. En este momento lo estoy canalizando a través de las compras. El efecto se va a ir, el aburrimiento a volver y las deudas van a quedar. En mi vida todo tipo de intoxicación y todo lo que me tare es bueno para evadirme de mi realidad. Calculo que sería mejor tratar de cambiar mi realidad para que eso no pase. Creo que realidades duras tenemos todos en diferentes escalas. Todos tratamos de tolerarlas de alguna manera. Estoy tentado de decir “que vida de mierda”. Pero no estoy seguro de que sea así. No se si es tan de mierda. Me cuesta mucho sobrellevarla. Me cuesta mucho tolerar mi realidad. El camino se está haciendo más duro de lo que creía. Y el problema siempre es el “mientras tanto”. Conozco bien mi meta, y es lograble a mediano y largo plazo, el problema es el “mientras tanto”. Como sobrellevo al “mientras tanto”. Como tolero al “mientras tanto”. Como sobrevivo al “mientras tanto”. La vida adulta se me está complicando y mucho. Hace rato que soy adulto pero hace poco que me hice cargo. No me rindo ni bajo los brazos. Hay épocas en las que cuesta avanzar. Me siento ahogado, me siento sobrepasado, necesito que paren el mundo porque necesito bajarme, creo que me maree(?). Sin darme cuenta me convertí en un tipo, con barba, pelo en el pecho (siempre lo tuve), un trabajo, una actividad particular, trabajando 12 horas por día, con deudas, problemas de salud, mucho stress, calvicie y sobrepeso. Estoy demasiado cerca de convertirme en mi padre. Este tema es recurrente en mi blog. No logro superarlo. Demasiadas veces sinto demasiadas ganas de llorar. Pero no lo hago. Solo me levanto, me visto, me lavo los dientes, me tomo el 26 o el 115 y me voy a laburar.


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